La Palabra Viva y Suficiente de Dios

La Palabra Viva y Suficiente de Dios

Hace pocos días se celebró (ya prácticamente a nivel mundial) la fiesta de Halloween. También ese mismo día es recordado como El Día de la Reforma que conmemora el aniversario de Martin Lutero clavando sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg (Alemania). La doctrina de la «Sola Scriptura» (sólo la Escritura) fue la verdadera causa de la reforma protestante. A través del estudio de la Palabra de Dios, Martín Lutero y otros como él se convencieron de que solo la Escritura es Suficiente para la Salvación y la Santificación; y que la enseñanza y las tradiciones de la Iglesia Católica, en realidad son impedimentos para realmente conocer y amar al Señor.

¡Todo cuanto necesitamos está en la Biblia! Es el Gran Tesoro de incalculable valor, es el Bien más preciado que tenemos, la Palabra de Dios. No ha de ser una carga, o un peso, sino que es dulce, más dulce que la miel (dice el salmista) es deseable más que cualquier otra cosa, más que el oro (lee el Salmo 19).

Las Escrituras, la Biblia, es la Palabra Inerrante (sin error) de Dios. Veamos a ver 4 aspectos fundamentales:

 

ES INSPIRADA POR DIOS.

Las Escrituras son “inspiradas por Dios”, como declara 2 Tim.3:16 (“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”). Dios puso la mente del escritor en la disposición necesaria para que escribiera con libertad y de forma única la totalidad de lo que Dios quería comunicar (2 Pedro 1:20-21).

La Palabra de Dios es verbalmente Inspirada por Dios, procede de su boca. El Espíritu Santo impulsó a los escritores bíblicos, utilizando sus propias personalidades, así como la manera de pensar, y el vocabulario que poseían, para que escribieran sin error las palabras exactas que Dios quería que se escribiesen.

 

ES COMUNICACIÓN DIRECTA DE DIOS.

Dios se identifica tanto con Su Palabra que cada vez que hablan las Escrituras, es Dios quien habla (leer Rom.9:17 y comparar con Ex.9:16).

Es la VOZ VIVA de Dios. Lo admirable de la Palabra de Dios es que no se trata de un texto muerto, obsoleto, sino de una voz viva y presente, de Dios para nosotros hoy. La realidad de la voz de Dios se hace oír en las Escrituras. Es una VOZ PODEROSA (Heb.4:12-13). Es una VOZ PRESENTE (Heb.12:25). Es la VOZ DE CRISTO (Juan 12:47-49).

Rechazar la Palabra es rechazar a Cristo. No podemos recibir a Cristo y rechazar la Palabra. Nuestra lealtad a Cristo se mide por la lealtad que tengamos a la Palabra de Dios. Reverenciamos a Cristo, cuando honramos Su Palabra.

 

ES EL MEDIO POR EL CUAL EL ESPÍRITU SANTO OBRA.

La Palabra no es un objeto pasivo para examinar y proclamar. Somos nosotros los que somos examinados por la Palabra. El Espíritu Santo obra para REGENERACIÓN a través de la Palabra (1 Pedro 1:23). El Espíritu Santo obra para SANTIFICACIÓN a través de la Palabra (2 Cor.3:17-18).

El poder del Espíritu Santo para efectuar cambios se transmite por la Palabra. La Palabra Nutre y Alimenta (Jer.23:28, Deut.8:3), la Palabra es como Fuego y como Martillo que quebranta (Jer.23:29), la Palabra Edifica (Hch.20:32), la Palabra nos Fortalece (1Jn.2:14b), la Palabra nos ayuda a Perseverar y nos Consuela (Rom.15:4).

 

Bibliografía: La Palabra Viva y Suficiente de Dios. Steve Fernandez. Exalting Christ Publishing.

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